La actitud durante en servicio en sala

Los clientes agradecen sentirse “como en casa” en un restaurante.  Debes tratarlos tan bien como te gustaría que te trataran a ti, con empatía por sus necesidades en cada momento.  Cuando perciben claramente que te preocupas porque todo sea de su agrado, cuidando hasta el último detalle para procurar que todo sea excepcional, se sentirá especial, y apreciará que tu trabajo habrá valido la pena. Las relaciones con el cliente forman parte del trabajo del camarero, no son una extensión del mismo.

Lo que merece ser hecho, merece ser bien hecho.

En todo momento el objetivo del personal de sala debe ser proporcionar a cada cliente la mejor experiencia posible en el local para que: 

  • se sienta feliz e importante
  • nunca se sienta invisible
  • tenga ganas de volver a repetir pronto esta buena experiencia 
  • recomiende el restaurante:
    • a sus amistades 
    • escriba reseñas directas de la página del restaurante en Google, Trip Advisor, … 
    • comparta su buena experiencia en sus redes sociales 

 

Mostrar una buena actitud por parte del camarero, requiere no incomodar a los clientes:

  • La postura de tu cuerpo es importante: nunca esperes que los clientes soliciten tu atención apoyado en la pared, reclinado sobre la barra o sentado en una silla, mostrando señales de aburrimiento.
  • Habla poco, en tono suave. Habla lo mínimo posible entre compañeros y nunca en corro con otros camareros desatendiendo la atención a las mesas durante unos minutos.
  • No permanezcas de brazos cruzados, sino que procura dar actividad a tus manos en tareas del restaurante.
  • Cuándo haya menos clientes de los esperados:
    • Realiza tareas de mise en place productivas para el restaurante, preparando próximos servicios.
    • Permanece alejado de las pocas mesas con clientes, de modo que pudieras escuchar su conversación para entretenerte.

Otras actitudes importantes a respetar cualquier día:  

  • Si necesitas secarte el sudor, estornudar, o algo personal, apártate en la medida de lo posible a un sitio reservado. Si no lo puedes evitar, hazlo de la forma más discreta y correcta posible. 
  • Responde las preguntas del cliente, pero sin entablar conversaciones o discusiones.
  • No abuses del humor con comentarios poco acertados.
  • Se discreto ante cualquier situación anómala que ocurra, por curiosa que sea.
  • NUNCA discutas delante de los clientes. A ser posible tampoco en lugares donde puedan oírlo los clientes (las famosas voces y gritos en la cocina de un restaurante).

 

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