¿Cómo conseguir un aprendizaje exitoso según la ciencia?

¿Cómo conseguir un aprendizaje exitoso según la ciencia?

Nuestro patrimonio intelectual tras cada formación recibida es uno de los factores que más impactan en el éxito profesional y personal, y para ello es importante que el tiempo dedicado al aprendizaje se invierta adoptando los enfoques efectivos y técnicas simples que optimizan la cantidad de conocimientos realmente adquiridos. Cuanto más en profundidad conoce un tema, mayor es la capacidad de creatividad para aplicarlo al abordar nuevos desafíos profesionales, y resulta un reto para la ciencia cognitiva identificar las estrategias que llevan a este aprendizaje exitoso.

Durante la entrevista que me hizo Raúl Hernández para el podcast Skillopment, comentó que la base científica del aprendizaje neurodidáctico que yo explicaba que dinamiza nuestro videojuego Trainapp, estaba muy alineado con el libro “Make it Stick. The Science of Successful Learning” (en español se podría traducir como “Haz que se pegue. La ciencia del aprendizaje exitoso”) publicado por Harvard University Press, que Raúl había leído recientemente. Tomé nota de la cita, y descubrí que este libro es un interesante compendio muy exhaustivo y bien documentado de la evidencia empírica que respalda cómo potenciar el aprendizaje real en el cerebro humano, documentadas en más de 40 años de estudios científicos de los mejores psicólogos cognitivos para aclarar lo que realmente funciona y proponer las estrategias que consiguen mejores resultados.

Es por ello que hoy quiero dedicar este post a sumarizar los aspectos más relevantes que el libro describe en profundidad. Es un libro más enfocado a ayudar a los estudiantes que a los formadores, y por tanto no analiza algunas técnicas de enseñanza que me consta que también han mostrado efectividad en publicaciones científicas y además resultan muy atractivas a las personas que deben aprender algo como:

  • el microlearning: para no sobresaturar la capacidad diaria de retener conceptos nuevos y facilitar que el temario se adapte al ritmo de vida de cada persona.
  • la gamificación: para generar más emoción y engagement hacia la adquisición de conocimientos, dando lo mejor de si mismo para mejorar su posición en el ranking del juego o la ejecución de los objetivos que en él se planteen.

 

El proceso de memorización tiene 3 fases: 

Memorización = Codificación + Consolidación + Recuperado

Codificación: Interpretar estímulos para darles coherencia con los conocimientos previos y poder almacenarlos. A mayor concentración, profundidad de análisis, atención y motivación de la persona, mejor se codificará en la memoria a largo plazo y no sólo en la inmediata.

Consolidación o almacenamiento: Guardar la información de forma ordenada y categorizada para que sea estable a largo plazo. Si la información encuentra ya memorizados conceptos similares, o si se repasa, se favorece su consolidación para que no olvidarla. La transición del aprendizaje desde la memoria a corto plazo al almacenamiento a largo plazo requiere un período de tiempo.

Recuperado: Es la capacidad de procesar, encontrar y utilizar un concepto en la memoria ante cada oportunidad. Sólo es posible cuando la codificación y el almacenamiento se realizan correctamente. Nuestra capacidad de recuperación es limitada y está determinada por el contexto, el uso reciente y el número y la intensidad de las señales y conexiones vinculadas al conocimiento a las que se puede recurrir para evocarlo.

 

Hay 3 errores comunes que cometemos al aprender:

Es curioso que muchas de las estrategias de aprendizaje empíricamente evidenciadas como más efectivas para retener la información por más tiempo, no coinciden con lo que tradicionalmente hacemos de forma intuitiva pero que en realidad son ineficientes. La forma como planteamos aprender las cosas actualmente sólo es consecuencia de la tradición y la intuición. Esto nos lleva a plantear estrategias de aprendizaje erróneas como:

  • Confundir familiaridad con dominio: No hay que caer en la ilusión de que ya sabemos de un tema solo por haber asistido a un curso, ya que posiblemente aún no sea así.
  • Concentrar el tiempo a aprender sólo los días previos a un examen: Lo que se adquiere rápido se va rápido, y por tanto con sesiones de estudio maratonianas a modo de atracones de conocimientos, no se consigue recordatorio a largo plazo.
  • Dedicar tiempo a bloques uniformes del mismo tema: si solo practicas de forma masiva un tipo de ejercicio hasta que lo dominas bien, sólo aprenderás esa habilidad. Si en cambio vas alternando distintos aprendizajes, aprenderás de forma más completa, interconectándolos entre ellos para que tengan más solidez.

Las estrategias más utilizadas por los estudiantes universitarios son releer textos, subrayarlos o resumirlos tomando notas. Se ha demostrado que estas estrategias sólo consiguen familiarizarlos con los conceptos pero no conducen a su dominio ni recordatorio. La relectura, por ejemplo, después de una lectura previa, es un método lento, y no genera memoria duradera.

 

Falsa ilusión de dominio

A medida que crece la familiaridad y la fluidez en la lectura de un texto, surge la falsa ilusión de que se domina el contenido. Saber repetir las frases de los apuntes tomados en una clase o un texto, tampoco permite dominar las ideas.

Para aprender de verdad hay que ir más allá de los textos. Asegurarse que se comprende el significado de los preceptos descritos, su aplicación o cómo se relacionan con lo sabido. Prestando atención, pueden saberlo al final de la clase, pero ¿pueden aplicarlo a su trabajo? Sólo una formación productiva capacita y preserva los conceptos en nuestra memoria. De esta manera, facilita que podamos recuperar esas habilidades o conocimientos para resolver futuros retos laborales inesperados y aprovechar oportunidades.

 

¿Cómo conseguir un aprendizaje exitoso para dominar los conceptos?

 

Las siguientes estrategias contribuyen a que las personas logren la maestría anhelada por el formador. Principalmente, consisten en perseguir que el cerebro trabaje más en procesar los conceptos añadiéndole dificultades. Cuando el aprendizaje parece lento y exigente, es cuando se desarrolla el aprendizaje real y efectivo. Éste fuerza a los alumnos a procesar la información de una manera más exigente desde el punto de vista cognitivo.

Para capacitar alcanzando el dominio a largo plazo, el formador debe centrarse en conseguir aprender y dar oportunidades de practicar. Debido a la neuroplasticidad, al practicar cambiarán las redes neuronales del cerebro y las capacidades intelectuales, mejorando el rendimiento.

 

Recuperado activo

los tests dinámicos de autoevaluación son una de las herramientas más potentes de las que dispone el formadorConsiste en utilizar cuestionarios para poner a prueba nuestros conocimientos reales de forma objetiva y productiva, identificando nuestras áreas de debilidad en las que poner más atención o lo que ya tenemos consolidado, y a la vez hacer el ejercicio de intentar recordar los conceptos del temario. Va muy bien por ejemplo que el alumno se autoevalúe con test de bajo riesgo para sus calificaciones finales, respondiendo reflexivamente y sin estrés preguntas de respuesta múltiple (“Test effect“) en los que aplicar el conocimiento adquirido. Intentar responder correctamente una pregunta o un problema que nos resulte difícil, nos obliga a reflexionar ejercitando múltiples funciones cognitivas. En consecuencia, genera un mejor aprendizaje, incluso cuando la respuesta es incorrecta. Cuanto más “sudor mental” nos cueste recuperar algo de la memoria, mejor quedará anclado luego y más costará también olvidarlo.

 

Efectividad de los test

Igual que ocurre con el principio de incertidumbre de Heisenberg en física, donde medir la propiedad de una partícula reduce la precisión con la que se mediría otra propiedad, los exámenes en realidad no miden el nivel de conocimientos, sino que directamente lo incrementan y profundizan durante su realización. El simple hecho de incluir un test tras una clase o charla, produce una gran mejora en las notas finales. Sus beneficios continúan aumentando a medida que se incrementa la frecuencia de los test a lo largo del proyecto formativo.

Para solidificar el aprendizaje es útil cometer errores. El esfuerzo prueba-error conduce a un dominio complejo y a un mayor conocimiento de las interrelaciones entre las cosas. Una corrección diferida, un tiempo después de finalizar una serie de preguntas, consigue que el aprendizaje se mantenga mejor. Debemos ser conscientes que sólo podremos recuperar activamente lo que esté bien almacenado en la memoria tras ser aprendido efectivamente.

En vistas a que los tests dinámicos son una de las herramientas más potentes de las que dispone el formador, para que no se perciban como exámenes se pueden incorporar a los programas formativos de forma gamificada, involucrando a los alumnos en juegos de preguntas (como Kahoot o Trainapp), o aún mejor si ellos mismos crean flash-cards o elaboran las preguntas del quiz para sus compañeros en el contexto del mismo juego.

 

Práctica periódica espaciada

Los repasos espaciados atenúan la pendiente de la curva del olvido y consolidan el aprendizajeSe ha comprobado que las mismas horas lectivas consiguen más retención si se distribuyen en el tiempo, en lugar de concentrarse en pocos días u horas, saturando la capacidad diaria de retención de nuevos aprendizajes. Los repasos recuperando los conocimientos memorizados son más efectivos dejando transcurrir un tiempo de reposo entre las sesiones de aprendizaje. El tiempo incrementa la dificultad y, por tanto, el esfuerzo cognitivo al rememorarlos. Este esfuerzo adicional, atenúa la pendiente de la curva del olvido y enriquece su almacenamiento con los matices del entorno. Así, fortalecemos la red neuronal que facilita su aplicación práctica.

Cuanto más haya olvidado un tema, más eficaz será el reaprendizaje en la configuración de su almacenado como conocimiento permanente. Olvidar requiere tiempo, pero resulta un aliado de reaprender de forma más efectiva la siguiente vez que aprendas el concepto. La práctica periódica espaciada detiene pues el olvido indefinido, fortalece las rutas de recuperación y es esencial para consolidar conocimiento. Las personas tienen diversos tipos de inteligencia para influir en el aprendizaje. Cuantas más variantes estimulemos presentando los contenidos en distintos formatos y recursos, las sinergias entre ellos conseguirán que aprendamos más.

La codificación dual por ejemplo, consiste en que nuestra memoria registre estímulos de textos junto a imágenes visuales. El formador puede plantear un programa formativo integral considerando varios formatos. Por ejemplo, una introducción presencial al tema, seguido de un debate para resolver dudas e inquietudes. Puede terminar con una consolidación on-line con quizs de preguntas que contengan imágenes visuales, mezclen temas y se revisen periódicamente.

 

Intercalar  

Aun que resulte más difícil, se ha visto que es más productivo alternar el aprendizaje de varias temáticas entrelazadas, o aspectos distintos del mismo tema, que  insistir repetidamente más y más tiempo en la misma. Los cambios de tema activan nuestra atención y enriquecen la comprensión al interconectar los conceptos. En los libros de texto, a cada capítulo le sigue linealmente un conjunto de problemas para practicar sobre ese tema. Luego, se pasa al siguiente capítulo consiguiendo una fluidez inmediata pero transitoria. Esto facilita saber cómo enfocar el problema incluso antes de leer su enunciado.

Tras un tiempo sin abordar un tema, el cerebro tendrá que esforzarse más para recuperarlo, y justamente este esfuerzo deseable es lo que generará más recordatorio que si aprendemos dedicando el tiempo a un único tema sin pasar a otro hasta la siguiente sesión de aprendizaje. Si practicas una y otra vez rápidamente, te estás apoyando en la fluidez que genera la memoria a corto plazo. La necesidad de poco esfuerzo mental observa una mejora instantánea, pero insuficientemente sólida para sostenerse.

Pero con la práctica mixta, espaciando e intercalando conceptos, el cerebro inconscientemente reconoce patrones más profundos y se agiliza el proceso de recuperado fácil de recuerdos en el futuro. Se ha comprobado que la habilidad de llegar a ser experto en extraer los principios subyacentes o “reglas” que diferencian los tipos de problemas, para relacionarlos con otras cosas que ya sabemos y poder tomar las mejores decisiones en futuras situaciones desconocidas, se adquiere mejor a través de la práctica intercalada y variada que con la práctica concentrada. Cambiar la ubicación donde la persona se expone al mismo contenido, consigue una impresión más profunda en la memorización. Esto es así porque al ampliar las asociaciones, se genera un mayor anclaje neuronal que enriquece el recuperado.

 

Elaborar

Escribiendo con palabras propias los temas a aprender, se genera más impacto que revisando pasivamente lo escuchado o leído previamente. Es útil, por ejemplo, escribir un resumen de lo que recuerdas que has aprendido al finalizar una sesión formativa. Así, construyes estructuras al extraer las ideas más importantes y crear un marco mental coherente a partir de ellas. Este resumen se puede hacer destinado a uno mismo o a otra persona para facilitarle que lo entienda bien. Para ello, será necesario haber trabajado suficientemente el contenido anteriormente como para dominarlo, conectando los nuevos conceptos con los previos.

Sólo cuando eres capaz de explicar algo de forma sencilla, significa que lo han procesado en profundidad y asimilado correctamente. Cuanto más se procese mentalmente el nuevo aprendizaje para relacionarlo con conocimientos previos, más fuerte será su comprensión. Además, creará más conexiones neuronales, contribuyendo a recordarlo más adelante.

mapa mental del libro Make it Stick

Mapa mental del contenidos del libro MAKE IT STICK. La ciencia del aprendizaje exitoso

 

Autoconfianza

Si no estás convencido de que podrás dominar un determinado tema, no pondrás suficiente esfuerzo en aprenderlo bien y dominarlo. Es necesario visualizar un motivo por el que valga la pena dominar un tema para conseguir la mentalidad ganadora que lleve a lograrlo. Las personas cuyo rendimiento limitan inconscientemente su potencial. Si te centras en validar una habilidad, elegirás desafíos que confías en cumplir para mostrarte competente una y otra vez. Pero si tu objetivo es aumentar tu capacidad, eliges retos cada vez mayores. Debes interpretar los fracasos como información útil que te ayuda a agudizar tu enfoque, ser más creativo y trabajar duro.

 

La infografía de la imagen inicial ha sido adaptada del twit de David Vaillancourt (@drvcourt) el 2 de abril de 2016, poco después de que el libro Make it Stick se publicara en Estados Unidos.

 

Conoce el videojuego neurodidáctico Trainapp

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